Moldeo a
Presión
En die casting, el molde es el activo productivo más crítico de la célula de fundición. La gestión térmica condiciona la solidificación del metal, la microestructura de la pieza y la vida útil del utillaje. Los ciclos térmicos severos y repetitivos generan gradientes que, si no se controlan adecuadamente, provocan porosidad, fisuración y desgaste prematuro.
Estabilidad térmica y control metalúrgico en fundición a presión
Una regulación térmica precisa permite estabilizar el proceso sin comprometer productividad ni calidad estructural.
Nuestros atemperadores trabajan con caudal constante y control de alta precisión, adaptándose a moldes complejos, zonas de acumulación térmica, núcleos internos y áreas críticas de solidificación.
Reducción de porosidad y rechupes
Disminución de fisuras por fatiga térmica
Mayor vida útil del molde
Mejora de la repetibilidad entre ciclos
Optimización del tiempo de enfriamiento