En la impresión flexográfica y en la laminación de films, la temperatura de los rodillos determina directamente la calidad del producto final: la transferencia de tinta, el secado, la adhesión entre capas y la estabilidad dimensional del material dependen de mantener cada cilindro en su punto exacto de trabajo. Por eso cada vez más fabricantes de líneas de impresión y laminación confían en los atemperadores MARSE para el control térmico de sus máquinas.
Control térmico preciso en cada rodillo
En una laminadora o impresora flexográfica conviven varios puntos que requieren temperaturas distintas: rodillos de laminación, cilindros de calandra, zonas de secado o rodillos de enfriamiento. Cada circuito se atiende con su propio atemperador, lo que permite ajustar de forma independiente la temperatura de cada zona y reaccionar con rapidez a los cambios de velocidad, material o adhesivo.

Equipos integrados, controlados desde la máquina principal
En esta instalación, los atemperadores se controlan mediante señales externas integradas en el equipo principal. La máquina de impresión o laminación es la que envía las consignas, arranca y detiene cada unidad y recibe su estado y sus alarmas. Por eso los equipos no tienen display ni panel de control propio: no lo necesitan, porque el operario gestiona toda la línea desde un único HMI, el de la máquina.
Este planteamiento aporta ventajas claras al fabricante de la máquina y al usuario final:
- Un único punto de control: temperaturas, puesta en marcha y alarmas se gestionan desde la pantalla de la línea, sin interfaces duplicadas.
- Recetas completas: la temperatura de cada rodillo forma parte de la receta de cada trabajo, junto con la velocidad, la tensión o el adhesivo.
- Menos errores de operación: nadie modifica consignas a pie de equipo; la máquina principal manda.
- Integración más limpia y compacta: sin pantallas que proteger ni mandos accesibles, los equipos se instalan junto a la máquina o dentro de su bastidor.
- Diagnóstico centralizado: el estado de cada atemperador se visualiza y se registra en el sistema de la línea.

Versiones a medida para fabricantes de maquinaria
MARSE fabrica sus equipos en España desde 1978 y adapta cada atemperador a la aplicación: con display y control local para trabajar de forma autónoma, o sin display y gobernado por la máquina principal mediante señales externas y comunicación con el control de la línea. Así, el fabricante de la máquina integra el control de temperatura como una parte más de su equipo, con la fiabilidad y el servicio técnico de MARSE.

Si quieres conocer más sobre el control de temperatura en estos procesos, visita nuestra página de atemperadores para laminado e impresión o contacta con nosotros y te ayudaremos a definir la solución que mejor se integre en tu máquina.